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El valor de una educación que prepara para la universidad, la empresa y la vida

  • Educación en el colegio
El valor de una educación que prepara para la universidad, la empresa y la vida

El pasado 24 de marzo, Agora Sant Cugat International School celebró en el Auditorio Josep Carreras la mesa redonda “IB: Educación para dar forma al mundo”, un encuentro que reunió a representantes del ámbito educativo, universitario, institucional y empresarial para reflexionar sobre una pregunta cada vez más presente entre las familias: qué tipo de educación necesitan hoy los jóvenes para afrontar con éxito su futuro académico y profesional.

La sesión, que pudo seguirse tanto de forma presencial como online, ofreció una visión plural sobre el impacto real del Bachillerato Internacional (IB) en la formación de alumnos preparados para un mundo en constante transformación.

Una conversación sobre el futuro de la educación

En un contexto marcado por el avance de la inteligencia artificial, la globalización y la creciente exigencia de competencias personales y profesionales, el debate puso sobre la mesa una idea compartida por todos los participantes: hoy ya no basta con acumular conocimientos; es necesario formar personas con criterio, autonomía, capacidad de análisis, mentalidad internacional y habilidades de comunicación.

Durante el encuentro participaron voces de referencia como Dra. Maripé Menéndez, Directora Regional del IB para Latinoamérica, España y Portugal; Christopher Dottie, Director de Hays para el Sur de Europa y Vicepresidente de la Cámara de Comercio Británica en España; Carme Ardid, regidora d’Educació de Sant Cugat; Montse Martí, Coordinadora del Programa del Diploma del IB en Agora Sant Cugat; así como Ponç Alemany, exalumno del colegio, y Valentina Mariuzza, alumna del programa.

Mucho más que resultados académicos

Uno de los grandes mensajes del encuentro fue que el valor diferencial del IB va mucho más allá del expediente académico. El programa no solo impulsa el rigor intelectual, sino que ayuda a los alumnos a desarrollar herramientas que serán decisivas en la universidad y en su vida profesional.

Como expresó Dra. Maripé Menéndez:
 “En una era marcada por la inteligencia artificial, la educación debe ayudar a los jóvenes a desarrollar criterio, propósito y las capacidades que les permitirán construir su futuro.”

Desde el ámbito empresarial, Christopher Dottie subrayó la necesidad de formar perfiles completos, capaces de responder a un mercado laboral cada vez más cambiante:
 “El mundo laboral de los próximos años será radicalmente diferente a lo que hemos vivido durante las últimas generaciones. La empleabilidad dependerá cada vez más de competencias como la adaptabilidad, el análisis, la colaboración o la capacidad comunicativa.”

En la misma línea, Carme Ardid destacó el valor de una educación que amplía horizontes y construye una mirada sólida sobre el mundo:
 “L’educació internacional d’avui, en els nivells de secundària i batxillerat, no només obre la ment al món, sinó que construeix els fonaments d’una mirada crítica, global i ambiciosa que prepara l’alumnat per afrontar amb èxit els reptes i les oportunitats de la universitat i del món laboral.”

La experiencia del alumno: organización, madurez y equilibrio

Uno de los momentos más valiosos de la mesa redonda fue escuchar la voz de quienes viven o han vivido el programa en primera persona.

Ponç Alemany, exalumno de Agora Sant Cugat, compartió cómo el IB marcó una diferencia real en su llegada a la universidad:
 “El IB me enseñó a organizarme, priorizar y afrontar la universidad con más madurez y autonomía. Creo que te hace madurar antes, te prepara y te espabila.”

Por su parte, Valentina Mariuzza puso el foco en la evolución personal que ha experimentado gracias al programa:
 “El IB me ha enseñado a dejar de buscar la perfección y a centrarme en el aprendizaje. Me ha dado herramientas para organizarme, priorizar y encontrar un equilibrio real entre mi vida académica y personal.”

Ambos testimonios reflejaron con claridad cómo el IB ayuda a los alumnos no solo a aprender más, sino a conocerse mejor, gestionar su tiempo, asumir responsabilidades y afrontar nuevos retos con más confianza.

Aprender para la vida

Desde la experiencia pedagógica del centro, Montse Martí destacó que el enfoque del Bachillerato Internacional combina exigencia académica con aplicación práctica y desarrollo personal:
 “Potenciamos las habilidades académicas y ofrecemos oportunidades para ponerlas en práctica. Nuestros alumnos no reciben solo rigor académico: se preparan para lo que viene después, porque el IB enseña a aprender para la vida.”

Esa fue, precisamente, una de las ideas más repetidas durante el encuentro: la educación más valiosa es aquella que no solo prepara para aprobar exámenes, sino para pensar, decidir, comunicar, investigar, liderar y adaptarse.

Un encuentro para ayudar a las familias a mirar al futuro

La mesa redonda permitió ofrecer a las familias una visión rigurosa, cercana y plural sobre el valor del Bachillerato Internacional como modelo educativo. Un modelo que prepara a los jóvenes para acceder con éxito a la universidad, desenvolverse en entornos globales y afrontar con seguridad una realidad personal y profesional en constante cambio.

Con iniciativas como esta, Agora Sant Cugat International School reafirma su compromiso con una educación que acompaña a cada alumno no solo en su etapa escolar, sino también en todo lo que viene después.

Para todas aquellas personas que no pudieron seguir la sesión en directo, la mesa redonda puede verse también a través del vídeo completo disponible en nuestro canal de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=zaHS7bWNjFw&t=1710s.

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